sábado, 2 de julio de 2011

Al revés, Y CON ORGULLO CARAJO!


Recientemente ha sido publicado el video oficial de la Copa América Argentina 2011, en la cual la bandera paraguaya ha sido colocada del revés (intencional o no, no lo sabremos) por los que los hicieron. Este hecho ha generado una suerte de inquietud entre los seguidores de la selección guaraní. Reacción que es la que se buscaba como para alterar la tranquilidad de los hinchas en general.

No me sorprende. Ya hicieron lo mismo durante el mundial con el supuesto comentario que hizo Jonathan Santana Ghere (nacionalizado); con el titular: “Con goles Argentinos…”, y otros. La guerra psicológica siempre hubo y habrá. El nerviosismo que generó es justamente lo que desean nuestros “hermanos”.

Si ya vamos tensos a la cancha buscando la revancha de una tontería como esta, más rápidamente nos enfurecemos y puteamos a nuestros jugadores, los mismos se desconcentran y pierden la tranquilidad que se necesita en un torneo como este. Lo que facilitaría la derrota de nuestro combinado. Es más, esto de la bandera me deja en evidencia que nos temen.

Habiendo tantas potencias futbolísticas como Uruguay, Chile, Brasil; quienes sus jugadores juegan en como titulares en ligas como España, Italia, Inglaterra. Forlán, Muslera, Neymar, Kaká, Robinho, Luis Suarez, Humberto Suazo, Alexis Sánchez, todos ellos son pretendidos por grandes o juegan en ellos. Sin embargo nuestros jugadores, si bien nosotros conocemos su capacidad, no tienen tanta propaganda como estos. Si tienen rivales así ¿Por qué justo a nuestra humilde selección le hacen esto?, ¿Será porque nos temen?. Quién sabe.

Amigos míos, es psicológico, normal. No hay porque tensionarse, lo mismo hacía nuestro gran ídolo José Luis Félix Chilavert Gonzalez previo a cada partido. Poner nervio al rival, buscaba la forma que se equivoquen fácilmente.

Hagamos lo que gente inteligente hace, no les hagamos caso. Nosotros sabemos del corazón que dejan en la cancha nuestros leones. Sabemos de lo que es capaz Haedo Valdez, Barrios, Topo, Piris, Antolín, Riveros. No caigamos en su juego. Alentemos a la albirroja no por los deseos de refregarle en la cara un titular, un video o algo tan ridículo como eso. Alentemos porque queremos la copa, porque deseamos el festejo y sabemos nos merecemos.

Si fue intencional, ignorémoslos. Si fue involuntario, perdonémoslos. Somos caballeros a diferencia de otros vecinos ;)

PAZ Y BIEN A ERE EREA

jueves, 30 de junio de 2011

¿Soy lo que tengo?


Particularmente siempre he dicho que fui, soy y seguiré siendo un niño. Muchos de mis pensamientos se basan en la ilusión que tengo de que el mundo sea como debe ser y no como es actualmente. Algo que yo no creía existía con tanta fuerza es el interés en las personas. Nunca terminé de entender del porque había quienes su forma de vida era el “tener”, y para otras el estar con alguien que “tiene”.

Ahora más que nunca me doy cuenta de que las personas se fijan en alguien solamente por sus posesiones gracias a la inversión que realizó mi viejo. Se compró un vehículo. Claro que no es un 0km, no le da el cuero (jajaja). Pero si es un auto que es lindo por fuera y de una marca relativamente respetada. Para mí siempre esa clase de cosas como el vehículo, ropas de marca y demás yerbas no te hacían más vistoso, sino lo que uno realmente es. Cosa que para mi sorpresa no es así.

Un fin de semana en el que festejamos el cumpleaños de una amiga, he pedido el permiso correspondiente para poder utilizarlo, me lo presto (únicamente porque es una de mis mejores amigas, de lo contrario a dormir se ha dicho). Correctamente preparado con mi camisa de FabriOfertas (tienda de venta de ropas de saldos) salí de mi casa. Para empezar el tour fui a comprar un caramelo de la estación de servicio y fue allí donde las miradas de interés iniciaron y no pararon hasta que dejé el auto en el garaje a la vuelta de la discoteca.

No entiendo como algo material como un vehículo puede hacer sentir superior a alguien, es algo material, finito, con un choque o robo no lo tienes más. No me voy a hacer del personaje 100% humilde. Pero estar con alguien por sus pertenencias es algo que no hago y me molesta de sobremanera en los demás. Evidentemente que la persona no es el auto, ¿Qué pasará el día que me quede sin móvil?.

Me parecen un asco de humanos aquellos que se dejan guiar por las apariencias. Como he dicho no soy un tipo totalmente humilde, pero en el aspecto monetario si lo soy. Y no entiendo porque estas personas creen que por usufructuar las cosas de otros serán mejor vistos por la sociedad en general. Es más, solamente mal se piensa de estos engendros interesados. Y si es de público conocimiento como piensa el hombre en general, ¿Por qué insisten en ser así?

El día en que tengan un pensamiento propio, que se den cuenta que lo único que hace superior a otros es… ni siquiera sé que es, será el día en que a estas personas yo las respete.

Sinceramente, ojalá todas estas personas mueran, en segundo lugar el dinero se queme y por último que Nizugan haga que desaparezcan todas las cosas que supuestamente dan sensación de “elitismo” o superioridad a quienes forman parte de la sociedad.

PAZ Y BIEN A ERE EREA

domingo, 8 de mayo de 2011

Querido RETAIL SA (Supermercado Stock)

No hay porque negarlo. Soy un poco gordito (por decirlo de buena manera). Me gusta la comida, y creo que tengo un relativo buen paladar. He probado comidas que precisamente no se pueden decir que son muy apetecibles. Pero esta empresa donde he almorzado no solo le faltó el respeto a mis papilas gustativas, sino también a mi como persona. El servicio que brindan es del peor que recibí en toda mi vida.

Salíamos al receso para el almuerzo de la facultad. Como todos los compañeros queríamos almorzar juntos decidimos ir al supermercado Stock que queda cerca de allí. Entramos en el comedor de dicho centro de compras. Primeramente di una vuelta como para mirar que había para comer. Lo que más me convenció fue una milanesa, 3 patitas de pollo, un poco de ensalada de poroto y unas cuantas rodajas de tomate con cebolla.

Para empezar la odisea había una fila de cómo mínimo 20 personas y un solo cajero habilitado. Amablemente le pregunte a la cajera que estaba de turno si no se podría habilitar otra caja porque teníamos poco tiempo y debíamos volver rápido. La misma se digno en mirarme a los ojos, dar señas de haberme escuchado y me ignoró por completo. Comencé mal mi almuerzo.

Soy un tipo muy respetuoso en ese aspecto. Se que es su trabajo, que no es su culpa que no hayan otras cajas habilitadas, pero si amablemente se le realiza una pregunta, creo yo, que no va a hacer daño el responderla. Si bien no toma la decisión ella de apertura, para mí (y creo todos) ella es la cara de la empresa, y si me mira, hace que como que me escucha y me ignora, lo hace también la empresa.

Luego de aproximadamente 10 minutos llegué a la caja, aboné (seguía con una sola caja habilitada), y fui a sentarme. El primer bocado que probé fueron las patitas. Después de años de haber estudiado filosofía por fin pude comprender en práctica lo que era la NADA. Sin sabor, frío, chicloso. Ya mis nervios estaban a mitad de camino. Luego se venía aquello que tendría que satisfacer mis necesidades alimentarias, la milanesa. Al probarla agradecí que la patita haya tenido sabor a nada, la milanesa era un asco.

Carne po’i (fina), mal cocida, fría. Como para encubrir el sabor de tan desagradable comida, ya muy nervioso, fui a buscar limón como para disfrazar tan horrible almuerzo. Al probar mi “nuevo” plato ya condimentado, el limón tampoco tenía sabor. No se si no estaba lo suficientemente maduro o pusieron cualquier otra fruta parecida que es más barata. Después de esto, ya solamente traté de tranquilizarme y almorzar serenamente para no dañar mi estomago con el estrés. Cosa que se hizo muy difícil y logré a medias evidentemente.

Cuando se tomó la decisión de ir allí ya sabía que no me iban a dar una comida de “La Paraguayita”, “Shangri-la” o cualquier otro restaurante de renombre, ni una comida preparada por Rodolfo Angelsheid. Pero si por lo menos esperaba una comida digestible, masticable, con sabor. Lo que me encontré fue no solo la mala comida, sino el servicio en general PÉSIMO. Si tuviera que poner una calificación le daría un -5. Absolutamente nada bueno me dejó ese lugar. Miento!, el cigarrillo que fumé después de terminar la comida fue el de mejor sabor de mi vida.

Se que mis Gs. 20.000 que gasté ese día no es mucho para ellos, pero prometo que ese monto nunca más gastaré en un Stock, e inclusive trataré de ni siquiera darle a uno de los supermercados de Vierci. Me imagino que los 2 han de tener el mismo servicio de PORQUERÍA. Sinceramente me ofende que crean que cualquier cosa que nos pongan enfrente la vamos a comer.

Presentar una nota explicando esto no va a cambiar nada. Tal vez este escrito en mi poco conocido blog tampoco. Pero si logro que una sola otra persona deje de ir al comedor de dicho establecimiento, ya seré más que feliz. Seré gordito, pero que sea así no significa que soy chancho y como todas tus sobras, basuras y porquerías.

PAZ Y BIE A ERE EREA