jueves, 3 de junio de 2010

Creo en los reyes magos!

Así es. Como dice el titulo creo en los reyes magos. Para mí es un hecho su existencia desde que tengo aproximadamente 7 u 8 años. Corrían los años ’96 ó ’97, en Cnel. Bogado (pueblo natal de mi mamá). Dormimos todos los primos en la sala y se dejó la puerta de la sala abierta que da a la calle. No sé cómo me desperté durante la madrugada y los vi a los tres caminando por la calle.
Evidentemente ahora de grande me pongo a pensar y pudo haber sido la emoción la que me hizo ver cualquier cosa. O simplemente como era el interior eran 3 personas a caballo (que es lo más lógico). No singularicemos mi caso y vayamos en la generalidad porque la gente no cree en ellos de adultos.
Dejar pasto y no comen: Claro que no van a comer porque no existen. Pero, pensemos así: Si existieran
- ¿Cómo harían para comer?. No somos el primer país que ve la madrugada del 6 de enero, ya vienen de un largo recorrido por el mundo, creo que ya han de estar satisfechos.
- ¿Por qué no lo llevan? Con todos los países que vienen visitando, si agarran el de todos los niños que le dejan se llenarían de pasto y no les sería fácil el movilizarse.
No pueden recorrer todo el mundo: Evidentemente 24 hs o menos, teniendo en cuenta que deben de repartirlo de noche, no les da tiempo para recorrer todo el mundo. Busquémosle el lado.
- Son magos, pueden recorrer en segundos el mundo.
- Si no son ellos, a lo mejor como ellos son la cabeza se los representa como la cara visible de un grupo gigantesco que recorre el mundo llevando regalos a los niños.
Demasiados regalos para que lleven ellos: ¿Quién podría llevar presentes para 6mil millones de personas?. Otra perspectiva:
- Para que llevar regalos si pueden hacerlos aparecer con su magia.
- O, como son la cabeza visible, son los encargados los que llevan los mismos por lo que es posible que se tengan regalos para todos los niños del mundo.
Indudablemente a nuestra edad ya es difícil de creer en algo tan inverosímil como esto. Pero no es este el punto que quería tratar. Todos tenemos ese buen recuerdo de nuestra etapa de infantes debido a que nos hallábamos 100% felices, no nos dábamos cuenta de la realidad, vivíamos encerrados en nuestro mundo de cuentos. Todo aquello que nos contaban era real, éramos inocentes.
Pero me pregunto, si ahora tan rápida y fácilmente podemos hallar como yo lo hice, la manera de creer en aquellos cuentos que nos hacían felices, ¿Por qué no lo somos? Si, todos sabemos, luz, agua, electricidad, cuentas, toda la realidad nos viene encima como cuando a Tom le cae el yunque que le tira Jerry.
Lastimosamente no podemos creer en aquello que de pequeños nos mantenía con los ojos abiertos, despiertos toda la madrugada esperando ver a esos bondadosos reyes que nos traían los tan ansiados presentes.
No podemos sonreír al despertar mirando nuestros zapatos como antes encontrando el regalo, ya que me despierto y veo las noticias que no faltan insumos en nuestros hospitales, se caen nuestros colegios, se mueren nuestros niños. Así que después de ver este contexto me meto en lo más hondo de mis pensamientos y prefiero quedarme abstraído por unos momentos, fuera de este entorno y pensar que los reyes magos existen aunque eso lleve a pensar a los demás que soy un perfecto caso psiquiátrico.

PAZ Y BIEN A ERE EREA