jueves, 24 de junio de 2010

¡¿Cómo le hablo?!

Nuevamente ante el dilema. Que difícil es descifrar a las mujeres. Y si, me contradigo con artículos anteriores, pero es la verdad. O más bien, que difícil nos es comprenderlas. Se hace un esfuerzo más que tremendo para entenderlas, pero siempre sin llegar a una conclusión. O no a la que deseamos. En la última publicación sobre este tema se abordo una de los posibles ángulos para comprenderlas. Ahora entraré a debatir con mi tan conflictiva mente sobre el cómo dar el puntapié inicial.
Esta es probablemente la parte más difícil cuando se trata de mujeres. Como diría mi profesor, no sabemos por donde comenzar a comer la chipa. ¿Cuál es el método infalible para conquistar aquella mujer que se desea?. Evidentemente no se puede tomar el motor de arranque como algo genérico, es lo mismo para todas. ¿Imagínate si comienzo a hablar de reggaetón a una rockera que no sabía lo era?, desde el inicio estoy destinado al fracaso. Eso en el caso de ser más tradicionalista, hacerlo a la antigua. Pero en tiempos modernos, ameritan cosas nuevas. ¿Facebook, Orkut, Twitter, MSN?
He aquí donde busco la ayuda de mis féminas amigas para que diluciden mi duda. Como he dicho, estoy en cierta manera chapado a la antigua, me gusta más el acercamiento y ver en su rostro si acepta por compasión o porque en una de esas le puedo interesar. Todo esto de las redes sociales me encanta. El blog se ha convertido en una de mis más grandes pasiones, pero de ahí a llevar mi vida a través de las mismas no me cierra. Se me hace que es muy cobarde, un hombre es hombre porque vence sus miedos cara a cara, no pantalla mediante. Y de los más difíciles de afrontar es hablar con damas, en cuanto a mí por lo menos.
Me desvié del tema. ¿Es correcto hacerlo a través de la red o a la antigua?, en conversaciones previas ya hay quien me dijo que si, si ya me vio que se puede. Pero es lo mismo que no hacerlo de frente, no me conoce y no hay esa incomodidad mutua (que creo yo existe) de la primera vez que se habla con aquella persona. Son esos segundos los que realmente hacen interesante la situación, yo trato de descifrar como es, ella como soy, etc. Gracias a las redes, esos efímeros segundos muchos nuestros contemporáneos más jóvenes no sé si ya lo sentirán. Todo se puede saber ingresando en los respectivos perfiles.
Todavía recuerdo esa primera vez que hable con una niña (ya que yo también era muy joven jajaja) en una discoteca. Esas primeras palabras me habían dado más dolor de estomago que el mismo alcohol. Pero, también se podía notar en ella ese mínimo de incomodidad, aunque sí le haya gustado. Ahora, simplemente se rechaza la invitación y ya está, caso cerrado. Es a raíz de esto que nace mi duda. Son mis contemporáneas las que me dirán si cual de los métodos es el más correcto.
Claro que me podrán decir que estamos en tiempos modernos como ya lo hicieron. Pero, ¿Preferirían a la antigua o vía web?, ¿sería la misma sensación? Yo creo que no. Aparte de todo esto, los de mi género de mi edad, sabrán que ya no es más como antes, que mirabas durante 5 minutos a la misma persona, juntabas fuerzas, y si rebotabas, todos te veían. Y nuevamente la misma historia, así varias veces durante la noche hasta encontrar alguna que te aceptase. Los más pequeños en cierto sentido no se si preocupan por esto, solicitan amistad, si son rechazados ni mail de rechazo no reciben.
Y si, los tiempos cambian. Así como mis padres dicen que cuando eran jóvenes todo era mejor, digo que lo de ahora no es bueno y en mis tiempos era mejor.

PAZ Y BIEN A ERE EREA