martes, 27 de abril de 2010

Panta rei, todo fluye..


Soy como todos. Después de transcurrido cierto tiempo creemos que ya todas las heridas se han sanado, pero en realidad nunca sana por completo. Pensé que sería mucho más fuerte de lo que en realidad demuestro, pero la verdad es otra. Me desarmé al verte.
En el momento que te vi supe que era un hecho que ya te había perdido. Por primera vez en tanto tiempo sentí unas ganas inmensas de tratar de buscarte y hacerte mía nuevamente. Pero siempre hay algo que me detiene. Creerás que ya te he olvidado, pero en realidad no es así. Aunque no lo parezca, te busco mucho. Pero cuando te veo, y siento que voy a llegar a la meta, algo me impide avanzar.
Son nada más que centímetros los que necesito para llegar. Pero al recorrerlos, los mismos parecen kilómetros interminables de puro sufrimiento. Que sobre el final me hacen retroceder, ya que el dolor de alcanzar a la meta pero no llegar a traspasarla sería una pena inmensa.
De igual manera soy una persona optimista. Pienso que si el destino no desea juntarnos es por alguna razón. Si algo o alguien me impide avanzar es por algún motivo. No pienso desafiar a las leyes del destino. Cierto, duele, pero no por eso significa que no sanará nunca. Llegara el día en que estemos bien, y esto será algo más llevadero.
Con estas palabras no precisamente pretendo que vuelvas a mí, ni digo que yo inmediatamente volveré a ti. Es nada más la expresión de un sentimiento que tuve en algún momento. Si el destino desea vernos juntos el mismo estará cruzando nuestros caminos.
Desde la distancia te deseo los mayores éxitos y suerte en todo lo que empeñes. Un abrazo!

PAZ Y BIEN A ERE EREA