domingo, 17 de enero de 2010

Se mi ejemplo


Todo empezó relajado como siempre. Yo acostumbrado a hacer bromas hice unas cuantas y inició así nuestra reunión. Sin ningún tipo de intención maligna ni nada por el estilo hice una solicitud. Solicité que traigan algo, es más que normal lo que pido, o más bien como lo pido. Al parecer eso te molesto, por eso cambiaste no agradablemente la rutina.
No niego que pudiste haber tenido razón en lo que creías, es más, la tenías. Pero, no siento que esto sea inconveniente ya que ambos hacemos la misma cosa. Los dos tenemos la misma predisposición para no hacer nada, para esperar a que seamos servidos y que nos pongan en la mesa lo que queremos sin mover un solo dedo.
Pedí que me traigan jugo a la mesa. Como siempre. No sé porque esto te molesto siendo que siempre pido el jugo y me lo traen. Entonces que hiciste, a la persona a la que hice la petición le hiciste sentar y me obligaste a mí traerlo. En realidad no es el levantarme lo que me molesto, sino que quisiste enseñarme a que no se me tiene que servir todo y vos solicitas que se te sirva. ¿No es muy caradura hacer obligar que no hagas a hacer a otros lo que vos haces?
Si realmente querías enseñarme una lección tuviste demasiadas oportunidades como para hacerlo. Pero, ¿Qué hiciste? Nada. Simplemente te quedaste en tu lugar, tuviste la oportunidad de hacer otras cosas y así realmente servir de muestra. Era tan simple lo que debías de hacer para darme el ejemplo y no enturbiar un buen ambiente que teníamos.
La lección que quisiste enseñarme o el regaño que quisiste brindarme no sirvieron. Hay ciertas cosas que uno no aprende simplemente porque se nos dice, sino más bien por lo que vemos en los demás. Hay a quienes se les indican que hacen mal las cosas y cambian. Yo no soy así, tengo que sentir la necesidad de cambio y que algo anda mal en mí para modificarme.
Este pequeño plagueo tal vez no tiene más ni sentido. Lo más probable es que 10 minutos después de lo acontecido tú ya te hayas olvidado, pero si para algo sirve esto es para quien lo lee. No trates de enseñar a alguien algo que vos no pones en práctica

PAZ Y BIEN A ERE EREA