domingo, 31 de enero de 2010

Recuerdo....


Ayer, viendo una película luego de mucho tiempo me volví a acordar de vos en la manera en la cual nos conocimos. Hace más de 2 años que no nos vemos. Fue una de las primeras veces (si no fue la primera) que tuve este tipo de experiencia.
Rememore viejos tiempos ya que la película tenía en los dos actores principales algo de nosotros dos. Exactamente no era lo mismo, pero en ciertos pasajes éramos nosotros. Ella por la forma en la que le miraba, y el porque solamente bien se sentía con ella. Eran felices, y es así como te recuerdo. El momento feliz que vivimos juntos, pero a diferencia de Hollywood nosotros no tuvimos un final feliz, jajaja.
Claro, comenzó rápido y así terminó. Evidentemente por como hicimos que se den las cosas no era para que durase, pero si fue un momento mas que glorificante. Fue algo tan especial para los dos que nunca lo olvidaremos, o para no generalizar yo no lo haré.
Ya no hablamos más, ya no sabemos ninguno de los dos que fue de nuestra existencia, pero si por razones del azar lees este escrito y te das cuenta que es para vos te mando un inmenso saludo y espero que estés mas que feliz en lo que estés haciendo.

PAZ Y BIEN A ERE EREA

Otro camino


Ya transcurrido cierto tiempo, puedo analizar las cosas con mente mucho más fría. Ahora me doy cuenta de que es correcto lo que realice. Era ya un vicio, algo que lo hacia por hacer y no me daba felicidad, ósea si. Pero no de la manera que debería de ser.
Podría ser que lo que yo realmente encontraba era seguridad en ello, porque me daba cuenta de que en ese lugar hacía muy bien las cosas. Estaba acostumbrado al ambiente y las cosas, entonces ya eran mucho más fácil para mí. Sin embargo esto nunca es escusa para no emprender un viaje, para comenzar algo nuevo.
Ahora que estoy en este otro camino, que yo pensaba sería una ruta intransitable, llena de baches y complicaciones me doy cuenta que no es para nada así. Si bien es cierto son calles que anteriormente ya había recordado, por la costumbre había olvidado lo buenos que eran.
La clave para llegar a la meta siempre es fijarse objetivos hasta llegar a la misma. En mi caso estaba con una meta que no me convenía y con objetivos que si bien es cierto las alcanzaba, era como que un pingüino llega al Sahara, me hacía mal. Hay un dicho que dice que: “Mas vale tarde que nunca”, que bien lo puedo aplicar a esta situación en mi vida.
Ahora, con una nueva visión diferente de cómo llevar al mundo por delante. Me doy cuenta de que ciertas cosas si van a afectar o parecerá la única salida o solución, pero no es así.

PAZ Y BIEN A ERE EREA

viernes, 29 de enero de 2010

Segundo de lucidez


Todos tenemos momentos difíciles en la vida. Situaciones que parece que se saldrán de nuestras manos, ya que a nivel emocional (normalmente) nos supera. Siempre, o en mi caso, me cuesta superarlos. Seré fuerte en muchas cosas, pero con los sentimientos casi siempre me quedo estancado por un tiempo. Aunque a pesar de eso gracias a lo que llamo SEGUNDO DE LUCIDEZ, siempre los supero.
Cuando nos encontramos en una situación límite (uno de los argumentos por los cuales el ser humano se dedica a la filosofía) nuestros pensamientos vuelan. Pensamos todo tipo de hipótesis sobre el porque las cosas se dieron de la forma en la cual se sucitaron. Constantemente tratamos de encontrar la solución al problema, hasta que llega el segundo de lucidez.
El segundo de lucidez es el momento en el cual nuestra cabeza ve y acepta una realidad. Se convence de que lo que sucede no puede ser revertido, o si puede serlo no nos hará bien. Cuesta llegar a este segundo, muchos no llegan. Lo llamo segundo porque es esta fracción de tiempo que nos damos cuenta de la realidad y luego volvemos a la modificación de la misma para encontrarle el lado favorable para nosotros. Pero si nos ha llegado este momento ya todo tipo de modificación no sirve.
Este segundo es el momento más gravitante para la recuperación, ya que el mismo nos ayuda a superar este problema. Claro que tratamos de modificarla a nuestra conveniencia, pero ya nada no sirve puesto que sabemos cual es la realidad y cual es el resultado final. Con esto no quiero decir que no se lograra más lo que uno busca, sino que ayuda a superar el momento traumático que poseemos.
Hasta el momento hubo un solo momento en mi vida en el cual el segundo de lucidez fue gravitante para la continuidad de mí trajinar vital. El segundo momento estoy aun luchando para que el mismo llegué a mi, pero me siento aun reacio a que este segundo aparezca, ojala algún día llegue el mismo para poder superarlo o que se solucionen las cosas.
Como acabara todo esto no lo se, pero lo superare. De eso estoy seguro.

PAZ Y BIEN A ERE EREA

lunes, 18 de enero de 2010

La llamada


Horario de almuerzo. Vale la pena aclarar que era mi primer día en el nuevo laburo. Más que feliz por los nuevos desafíos que poseo. Caminaba por la calle palma buscando el restaurant que había recomendado el supervisor que no era tan costoso. Después de dar tantas vueltas el infierno de concreto ya no me sentía con mucho humor, solamente almorzar deseaba. Mientras lo hacía revise mi celular y vi las llamadas perdidas de ese número.
Por un momento quede petrificado, no sabía que hacer. Después de meditar un rato, sabiendo lo que deseaba, retorne el llamado. Como me lo había supuesto hizo la petición que pensaba, que dicho sea de paso mucho no me agrado. Con una molestia evidente que no notaba mi interlocutora me despedí más que amablemente y corte el llamado.
Lo que me solicito no es necesario comentar. Quien es tampoco. Ahora bien, no discuto que muy a pesar mío cumple a cabalidad su función. Pero yo me pregunto, ¿Yo que tengo que ver? Comprendo muy bien que soy el único que puedo cumplir con lo que me solicitas, pero ya no es mi obligación ni deber. Ya hace mucho que esa dejó de ser mi trabajo, se que lo hacía bien, pero ya no es mi competencia.
El problema esencialmente radica en que como ya no es mi trabajo y no tengo que hacerlo, pero como esta persona me lo pide no puedo negarme. Es más difícil de lo que parece ya que por cierto respeto no se puede decir que no. O más bien no sé como indicarle que no es mi responsabilidad, que si lo hago no sería además lo correcto por el contexto.
Lastimosamente cumpliré con la petición, y la cumpliré como debe de ser. No porque así lo desee, sino porque aun no me atrevo a decirle que no tengo más nada que ver con lo pedido y que puede buscar correctamente a otra persona para la labor.

PAZ Y BIEN A ERE EREA

domingo, 17 de enero de 2010

Se mi ejemplo


Todo empezó relajado como siempre. Yo acostumbrado a hacer bromas hice unas cuantas y inició así nuestra reunión. Sin ningún tipo de intención maligna ni nada por el estilo hice una solicitud. Solicité que traigan algo, es más que normal lo que pido, o más bien como lo pido. Al parecer eso te molesto, por eso cambiaste no agradablemente la rutina.
No niego que pudiste haber tenido razón en lo que creías, es más, la tenías. Pero, no siento que esto sea inconveniente ya que ambos hacemos la misma cosa. Los dos tenemos la misma predisposición para no hacer nada, para esperar a que seamos servidos y que nos pongan en la mesa lo que queremos sin mover un solo dedo.
Pedí que me traigan jugo a la mesa. Como siempre. No sé porque esto te molesto siendo que siempre pido el jugo y me lo traen. Entonces que hiciste, a la persona a la que hice la petición le hiciste sentar y me obligaste a mí traerlo. En realidad no es el levantarme lo que me molesto, sino que quisiste enseñarme a que no se me tiene que servir todo y vos solicitas que se te sirva. ¿No es muy caradura hacer obligar que no hagas a hacer a otros lo que vos haces?
Si realmente querías enseñarme una lección tuviste demasiadas oportunidades como para hacerlo. Pero, ¿Qué hiciste? Nada. Simplemente te quedaste en tu lugar, tuviste la oportunidad de hacer otras cosas y así realmente servir de muestra. Era tan simple lo que debías de hacer para darme el ejemplo y no enturbiar un buen ambiente que teníamos.
La lección que quisiste enseñarme o el regaño que quisiste brindarme no sirvieron. Hay ciertas cosas que uno no aprende simplemente porque se nos dice, sino más bien por lo que vemos en los demás. Hay a quienes se les indican que hacen mal las cosas y cambian. Yo no soy así, tengo que sentir la necesidad de cambio y que algo anda mal en mí para modificarme.
Este pequeño plagueo tal vez no tiene más ni sentido. Lo más probable es que 10 minutos después de lo acontecido tú ya te hayas olvidado, pero si para algo sirve esto es para quien lo lee. No trates de enseñar a alguien algo que vos no pones en práctica

PAZ Y BIEN A ERE EREA

sábado, 16 de enero de 2010

Renuncio


Cuando uno toma una decisión, siempre lo hace para bien. O en mi caso si no es bueno el resultado a primera vista es porque nada bueno acarrea cierto tipo de situación. Pero el acto de decidir casi nunca es para uno mismo, tiene sus consecuencias. Es como empezar con un a onda expansiva, es el primer de muchos actos.
En mi caso, si he tomado una decisión, en lo que respecta a mi persona para bien, pero por los efectos secundarios causados bien se podría creer que para todos los demás no es bueno. Comencé por renunciar porque ya no funcionaba bien, ya me afectaba psíquicamente, no rendía como lo hacía en un comienzo. Sin embargo los que me acompañaban si bien no estaban a gusto con la decisión tomada, también desde hace mucho la deseaban.
Todo comenzó de forma relajante. Presentada la renuncia, todos estaban a gusto, aun se mantenía contacto. Parecía haber paz entre todos. Pero una vez que se comenzó con algo nuevo, que evidentemente se tenía que cortar todo tipo de contacto, allí comenzó nuevamente la lucha. Del otro lado pareciera ser que no había conformidad con la decisión y se inició la guerra psicológica a la determinación tomada.
Por cómo se iniciaron las cosas con gran amistad y paz pensé que sería más fácil de lo que yo había creído, todos estaban de acuerdo en un comienzo porque ya no era linda la situación. Sin embargo no fue así, después de cumplido el preaviso, se demostró que no era esa la decisión que se creía haber tomado. Me lo demostraron así. Luego de salir todos los mensajes, la presión psicológica, todo tipo de cosas que habíamos aclarado saltaron a flote.
Nunca terminare de entender porque se pusieron así, siendo que había aclarado el inconveniente que tenía. El motivo por el cual renunciaba, yo ya no me sentía a gusto haciendo lo que era mi labor, no me daban el reconocimiento que me merecía. No había lugar para mi, y no pretendían ponerme donde tendría que estar. Entonces, si no crecía, ¿Por qué quedarme?
Ahora, luego de mi renuncia te sentís mal sin mí, y haces comentarios como si fuera que soy yo el que te falle. Pero no es así, di todo por mi trabajo, más de lo que podría y jamás tuve un ascenso, nada. Y, ¿querías que me quede? Puede que haya faltado algo para tener ese ascenso que tanto deseaba, pero eran detalles.
Pero a pesar de todo esto, toda tu presión psicológica por mi renuncia, te cuento que me afecta. A pesar de que no parezca, tengo sentimientos. Extraño cierto tipo de cosas y no me gusta que pienses de mí que no di todo por mi trabajo. Sin embargo, si no cambio el ambente, no cambio el trabajo y no cambie yo, ¿Para que presentar nuevamente el currículo?.
Volveré nuevamente el día en que se cambie el ambiente, y que me den mi lugar, el día que se me ponga en el lugar que me merezco por el esfuerzo que puse.

PAZ Y BIEN A ERE EREA

La grandeza de DIOS


Previo a este, hay un escrito, muy denso. Un divague que si bien es cierto podría ser publicado sin ningún inconveniente, algo hubo que me detuvo para publicarlo. Es una de las pocas veces que no me atrevo a expresar algo que sale de mi cabeza. Lo anterior escrito pero oculto no es ningún tipo de filosofía digna de Platón, Sartre, Heidegger u otros, pero es algo que no es bien aceptado en el mundo.
Se trata de una comparación entre lo bueno y lo malo, ponerlo en el mismo lugar. Si fuera tan fácil de explicarlo como en la frase anterior todo sería mucho más sencillo, pero no lo es. Es una idea que si está en la cabeza de muchas personas, pero que a mí no se me había ocurrido anteriormente. Pero para publicarlo, en el momento que tendría que haber dado clic para publicar la entrada, me invadió un temor general, no de lo que digan los demás con respecto a lo escrito, sino uno mucho más superior, uno que no se puede explicar con simples palabras.
Aquellos que son cristianos sabrán que uno de los Dones del Espíritu Santo es el Temor de Dios. En el catecismo nunca llegue a comprender que era esto del Temor de Dios. Es más, aun no comprendo. El temor de Dios es aborrecer el mal (Proverbios 8:13), este es el significado bíblicamente. Y creo que fue esto lo que me lleno de miedo.
Nadie no estuvo cerca de mí como para indicarme que no lo publicara, nadie me dijo que tendría un castigo, nadie me dijo que está mal, nadie me dijo nada. Pero, al momento de intentar publicarlo, sentí como si el peso del universo estuviera sobre mis hombros, presentía que si lo alzaba ya me ganaría un pase directo a los fuegos del infierno sin escalas.
Me denomino cristiano, aunque casi no voy al cielo. Ayer sin embargo, toda mi educación religiosa peso sobre mí, no me permitió expresar algo que está en mi cabeza. Siempre dije que no soy dogmático, que no me gusta en creer en las cosas por creer. En cambio, el día de ayer, el dogma fue el que me gano, el creer porque te lo dicen, mi religiosidad se hizo más fuerte que nunca y me ganó.
El temor de dios fue lo que creo que actuó. Lo que pienso se quedara escondido en lo más profundo de mi mente. A algunas personas se los exprese, muy pocas. Son estas las únicas que sabrán mi pensamiento. A las demás no se las pedo decir porque Dios, el temor a él no me lo permite.
Siempre creí en ti, me creía un grande por creer que podría desafiarte. Sin embargo me demostraste que por algo sos mi el creador, el más sabio, juez de nuestras acciones, misericordioso al no castigarme por lo que pensé. Por algo sos Dios.

PAZ Y BIEN A ERE EREA

lunes, 4 de enero de 2010

Mi infierno diario


Comienza el día con el himno nacional. A pesar de ser un tema que me regocija en demasía, al parecer cuando suena sé que no es para algo bueno. Como sé que tengo tiempo me quedo 10 minutos meditando. Luego del ceremonial de la bandera matutino se viene el baño. Para despertar correctamente y llenarse de pila para el resto del día. A continuación, penúltimo ceremonial diario se viene el vestirse y cepillarse. Finalmente el recorrido al infierno.
El trayecto tiene una duración de aproximadamente 40 min. Perfectamente cronometrado para llegar al infierno. Somos los mismos que siempre vamos camino al infierno, constantemente encontrándonos en el mismo trayecto. Todos y cada uno nos miramos y vemos en cada uno el permio o castigo que nos toca. En mi, evidentemente se viene el infierno, mi rostro lo expresa de sobremanera. Cuando llego al lugar donde debo de bajar del vehiculo de la muerte somos aproximadamente 5 los enjuiciados que descendemos, pero solamente soy yo el condenado al infierno.
Luego de descender, la gravedad de la tierra al parecer aumenta. Mi cuerpo se siente mil veces más pesado de lo normal, un paso se vuelve más pesado que el otro. Llegando a las puertas del infierno me piden mi pase para ingresar. A pesar de ser el lugar del demonio, no todos tienen acceso. Solamente los “seleccionados” podemos entrar en él. Como por si fuera poco, tengo que tener un código para permanecer en él.
Siendo puntualmente las 8am, ingreso mi código y comienza la tortura. Uno y otro caen los latigazos sobre mi cabeza. Son de esos golpes que son rápidos pero certeros, que no dejan huellas visibles, que al parecer no se ven, pero por la cantidad en la que vienen al final te dejan más que abatido. Luego de un intenso castigo se viene el horario de almuerzo.
Una hora para comer y descansar, pero tanto es el sufrimiento que uno piensa más en que tiene que volver, antes que en el descansar. Una hora después, vuelta entre los fuegos de Lucifer. Parece reducir la temperatura, pero al ver que se acerca el final del dia la tortura se hace mayor, los deseos de ver el cielo hacen parecer que los minutos parecen eternidades en el cual la luz al final del camino no parece existir.
Cuando finalmente llega el final del camino, parece que todo ha terminado, que nunca más se verá este 8vo infierno en del cual recién he salido. Pero no, es allí donde comienza la tortura psicológica. La labor mental del infierno. Es donde te das cuenta que en menos de 12 horas comenzara todo nuevamente, el pensar que mañana será de nuevo el infierno el que ocupe casi todo tu día.

PAZ Y BIEN A ERE EREA

domingo, 3 de enero de 2010

Contradicciones!


Una vez más he confirmado una teoría. Tanto pedí algo y nunca me lo diste, tanto me dijiste una cosa y termino siendo la otra. Te dije el motivo por el cual no podías continuar con lo que estabas haciendo, es porque realmente no demostrabas lo que estabas diciendo.
Uno cuando dice algo tiene que ser coherente con las acciones. Yo trato de ser así, no niego que hay veces que no me sale. En este caso en particular si trate en lo mayor posible no contradecirme con mis acciones. Sin embargo, tú si te has contradicho. O sea, desde hace mucho tiempo lo que decías no era la realidad, siempre me has demostrado dudas. Y
Había algo que te solicite y realmente no soy de los que suele hacer esta clase de solicitud. Lo que yo te había pedido, no era con el fin real con el que yo te lo decía. Ssi requiero algo es siempre con un trasfondo, para corroborar cierta teoría. Hipótesis que fue confirmada con el paso del tiempo. No digo que está mal, todo bien contigo y con lo que confirme, no me molesta en absoluto debido a que ya me imaginaba eso.
Pero, no voy a negar que si me molesta que hayas mentido. Tanto tiempo hayas me miraste fijamente a los ojos tratando de tapar una verdad con una mentira. Simplemente hubieras sido sincera y eso habría sido mejor para mí, hubiera confiado mucho más. Pero bueno, ya todo está escrito y nada de lo vivido o contado va a cambiar la realidad.
Únicamente te pediré para la próxima que seas una persona sincera, que no me vengas con historias siendo que yo me doy cuenta de la realidad.

PAZ Y BIEN A ERE EREA

viernes, 1 de enero de 2010

¿Que?


Quede sorprendido, esa actitud no me lo esperaba. No digo que es como para una cadena perpetua, pero para mí no es la correcta. Sinceramente no soy quien para juzgar, pero son esa clase de cosas las que hace que no seas visto/a como una persona de confianza. Para que mentir, no soy nada tuyo ni vos nada mío.
No me conoces, ni yo a vos, más claro agua. Si ninguno de los dos nos conocemos, ¿porque me estreso?. Realmente no es estrés, sino más bien no me lo veía venir. Yo soy de esos hombres que cuando se enoja, se enoja. A personas con mayor antigüedad en mi vida no les he permitido que me traten de esa manera, y contigo tampoco lo hare, que te quede bien claro.
Tal vez al comienzo no te des cuenta, pero con el tiempo notarás la diferencia. Sé que este mensaje no lo leerás, tal vez porque no te intereso, tal vez porque no te interesa, no me importa. Y si lo lees no sabrás que es para vos.
Este mensaje es simplemente una expresión de lo que pienso respecto a lo sucedido. También me servirá como recordatorio para cuando en el futuro, si seguimos hablando, poder comparar tu actitud y verificar si realmente cambiaste para poder continuar con lo nuestro

PAZ Y BIEN A ERE EREA