viernes, 11 de diciembre de 2009

Tengo voz y soy mudo


Todo aquello que expreso parece no ser escuchado por nadie. Solo existe una persona con la capacidad de escucharme. En ella yo he depositado todas mis palabras, pasados, temores y demás, pero parece ser que ha juntado todo y lo ha guardado en un cajón en el rincón de los olvidos. Soy una persona que necesita desesperadamente ayuda y comprensión, y justamente lo que deseo, es lo que no obtengo.
Mis expresiones, todas ellas disfrazadas de una emoción falsa, expresan algo que deseo pero que nadie comprende. Cuando me expreso no lo hago directamente, sino tienen que leer entrelineas y allí percibirán lo que quiero decir. No es lo que digo, sino lo que quiero dar a entender, y en ese aspecto no he encontrado aun a la persona que sepa leer lo que yo quiero decir. Miento, si lo he hecho, pero lo que comprende de mi no lo pone en práctica, no lo expresa, sino más bien lo lee y lo deja allí como lo encontró.
Basta con solo animarse a repetir lo que yo digo para comprender, pero nadie se ha animado hasta ahora, el motivo lo desconozco. Simplemente todos se limitan a ponerse enfrente, dejar que yo hable y concentrarse en el horizonte pensando en el porqué el cielo es azul. Soy más fácil que la tabla del 2 de comprender, pero tener la capacidad para tratar de asimilar mis palabras es lo complicado, no por lo expresado, sino por el aguardar atentamente el momento a comprender el mensaje entrelineas.
Tal vez mi error más grave sea el de comunicarme en la forma errónea con la persona con quien converso, pero es una manera más rápida y fácil de expresarme. No busco el que todos comprendan lo que quiero decir, sino que la persona a la que me dirijo entienda la idea que trato de transmitir. Pero mi voz es nula, no es comprensible para todos porque son pocos los que desean escucharme.
De igual manera ya llegara el día que mi voz cobre fuerza y vigor nuevamente, y será aquel el día en que esa persona a la que he encontrado para mi, vivirá feliz conmigo.

PAZ Y BIEN A ERE EREA