jueves, 24 de diciembre de 2009

El 2009 y sus lecciones


Se va un nuevo año. Tema más que trillado para nosotros los pseudo escritores. Un año lleno de felicidades, tristezas, sufrimiento, sonrisas, y más que nada aprendizajes.
Este fue un nuevo año que viví totalmente al límite de mis emociones y decisiones. Desde un comienzo se mostro uno totalmente distinto a los anteriores 21 vividos. De entrada comencé trabajando, un trabajo que mucho no tiene que ver con mi carrera, pero abrió mi mente, me dio una visión más empresarial de la vida, del cómo se manejan o como nos manejan las empresas. Cabe resaltar que no digo que es malo, grandes momentos de felicidad he vivido.
Aprendí de mi trabajo lo totalmente dispensable que soy, más que mentira que somos indispensables para el comercio o nuestro lugar de trabajo. Siempre hay alguien que si bien podría no realizar la labor como nosotros, se acerca. He aprendido que no solo trabajando se mantiene una posición que uno gano, también con honradez y más que nada respeto.
De la facultad aprendí que, aunque se diga lo que se diga acerca de la misma, no se pasa ni aprende fuera de las clases, o solo leyendo. Son los profesores, los que con sus años de pericia van enseñando como poner en práctica lo que nosotros leemos en los libros. No por leer un libro ya somos sabelotodo. No es lo que está en la cabeza lo que te hace un sabio, sino el ponerlo en práctica.
Tuve dos relaciones, de la primera aprendí que por más que deseemos si no es correspondido, no lo será, una de las que más me costó aprender. También comprendí que con simples detalles se puede hacer feliz a una persona. De la segunda, que siempre hay que respetar las diferencias y no hay que intentar cambiar a la persona que está contigo, de lo contrario no es amor. Y una de las más importantes, que jamás hay que mentir, siempre basarse en la confianza, ya que ella será quien pesará a la hora de la verdad.
Y una de las cosas más importantes, los que siempre estarán ahí conmigo, en las buenas o malas, son mis familiares, hermanos y padres. Son ellos los que en todos los momentos difíciles ya sea laboral, amoroso, educacional, etc., los que siempre estuvieron allí para mí.
Se despide un año que aunque falte poco para que se retire, y nunca más verlo ni repetirlo, se me enseñara aún muchas cosas más. Gracias a todos los que de alguna manera participaron de este 2009 en mi vida. Este es el gesto que le hago a todos ustedes para informarles sobre todo lo que me enseñaron, porque a pesar de todo, son los otros los que me dieron la lección sobre lo que debo saber y no.
FELIZ 2009 Y PROSPERO 2010!

PAZ Y BIEN A ERE EREA