miércoles, 28 de octubre de 2009

La loca historia de La Cenicienta y El Pastorcito Mentiroso


Hoy conocí una historia simpatiquísima de cuentos de hadas. Era el cuento de la Cenicienta y El pastorcito mentiroso de cómo se conocieron.
Todo empezó en una excursión que realizaron todos los personajes de cuentos de hadas. Se fueron Peter Pan, Caperucita roja, los tres chanchitos, el lobo feroz, Cenicienta, Blanca nieves y Robin Hood entre otros. Como el pastorcito Mentiroso era amigo de Robin Hood, se fue al viaje de colado, pues no fue invitado. El viaje era para un masterado en cómo ser mejores personajes de cuentos.
En el camino de ida cada uno estaba con los personajes de sus respectivas historias. Se encontraban en el bus hacia El bosque encantado, farreando a lo grande. Llegaron y todos comenzaron a hablar de sus experiencias como personajes centrales, cuál era su labor como tal. A la reunión faltaron el Pastorcito Mentiroso y Robin Hood, por ser rebeldes como ellos solos. Por tal motivo todos los demás personajes no los podían ver. Especialmente los de la historia de Cenicienta, pues decían que eran unos inmaduros y que no valían la pena como personajes de cuentos.
En parte tenían razón, pues la finalidad del viaje no era para lo que ellos fueron, se emocionaron con la ida al bosque y se quedaron realizando lo que estaban haciendo. Más aun quedaron molestos pues el Pastorcito no había sido invitado por los organizadores. Pero algo sucedió como en todo relato.
De vuelta para la ciudad, nuevamente de juerga, El Pastorcito se había fijado en una princesa solitaria y hermosa, La Cenicienta. Ya llegando al punto de donde se encontraban, El Pastorcito se animó y dijo a la Cenicienta para que lo escribiese donde estaba su rebaño, el no podía hacerlo pues no poseía pluma ni papel para realizarlo.
Luego de unos días, el Pastorcito, sin poder creerlo, recibió una correspondencia de la princesa en cuestión. Felices los dos por un tiempo, se intercambiaron correspondencia, a pesar de que todo el reinado de La Cenicienta se molestaba, pues pensaban que no era el hombre indicado para ella. Sin darse cuenta comenzó una relación que era muy feliz, pero había algo que a La Cenicienta molestaba, el pasado banal y poco sincero del Pastorcito.
Motivado él, porque amaba a la Cenicienta, cambio su forma de llevar la vida, sus creencias, no mentía mas, era más devoto ella que a cualquier otra cosa. Por un tiempo, se sintió feliz la heredera del trono, pero siempre estaba en su memoria el hecho de que antes no haya tomado la vida tan seriamente como ella así lo deseaba. Triste él se encontraba, debido a que sabía, realizaba de todo para conservarla, pero ella no creía en el.
Acá es donde tendrían que haberme contado el final de la historia, pero no lo hicieron, me dijeron que quedaba a mi cargo el decidir si ellos terminarían o no juntos. Yo ya sé cuál es el final para mí. Ustedes pueden elegir el final que quieran, pues en realidad, los cuentos nunca terminan mal. Cada quien va a poner el final que le parezca más correcto, porque va a relacionar la historia con algo en su vida, y decidirán cual es el mejor final para cada uno, por lo tanto si o si será feliz.
Nada más quisiera yo, que el final que yo he elegido sea el que va acorde con la situación con la cual yo compare en mi vida. Ojala mi cuento (vida) tenga un final feliz.

PAZ Y BIEN A ERE EREA